Si ingresan a tu bebé a la UCIN (Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales), lo más probable es que lo primero que preguntes sea: ¿Y qué es eso? Dotada de infraestructuras especialmente diseñadas para neonatos y un personal hospitalario con una formación especial en cuidados neonatales.

Aunque tu bebé sea muy pequeño y aún se encuentre en la UCIN, es una persona especial, única con personalidad propia, y probablemente notes que se parece a su padre o hermanos, incluso a ti. Lo mejor que puedes hacer en este momento es cuidarlo y pasar tiempo con él, hablarle, tocarlo y darle el amor que necesita para crecer fuerte.

Tamaño y peso del bebé prematuro

Es natural que tu bebé siendo prematuro sea más pequeño que los bebés que nacen a término.

Frecuentemente pesan menos de un kilogramo (0.90718474 kg). 

Durante las últimas cuatro semanas de embarazo, un bebé nacido a término sube de peso medio kilogramo o más por semana, mientras que tu bebé al ser prematuro no obtiene esta grasa. Con la falta de grasa en los pliegues de la piel, tu bebé se ve arrugado, y probablemente los dedos de sus manos, de sus pies y su nariz parezcan desproporcionados, conforme ésta se desarrolle, tu bebé ya no se verá así.

Es normal que durante los primeros días de vida, tu bebé baje algunos gramos; eso también les sucede a los bebés que nacen a término. Después va a empezar a subir de peso de manera constante, aunque su aumento de peso puede fluctuar y en lugar de subir, puede perder unos gramos. El ritmo al que tu bebé suba de peso permite que el personal de la UCIN vea su evolución.

Tu médico usará su edad gestacional (se refiere a la edad de un embrión, un feto o un recién nacido desde el primer día de la última regla, pero no debe ser confundida con la edad de fertilización) para poner sus cifras en una tabla de crecimiento, en la que comparará sus medidas frente a pequeños que tengan el equivalente menor a su edad (tú bebé nació tres semanas prematuro, por lo que compararán su tamaño con un bebé tres semanas menor, nacido a termino).

En estos momentos deberás confiar en la forma en que los médicos evalúen el desarrollo de tu pequeño, ya que son ellos quienes podrán darle la atención más adecuada de acuerdo al tiempo con el que nació y su tipo de desarrollo.

Consulta a tu médico.