El aparato digestivo de tu bebé sigue desarrollándose y a veces necesita cuidados extras. Los problemas digestivos durante la lactancia y los primeros años de tu bebé van a ser algo comúnes y, aunque casi siempre se pueden presentar de manera pasajera y muy leves, es recomendable estar siempre de la mano con tu médico, ya que será él quien pueda diagnosticar a tu pequeño de manera correcta. 

Del cuarto al sexto mes y después

Entre los cuatro y los seis meses, probablemente el sistema digestivo de tu bebé y su capacidad de masticación ya estén listos para algunos alimentos sólidos.

Empieza a introducir los sólidos a la dieta de tu bebé, por ejemplo:

- Arroz fortificado con hierro. 

- Cereal de cebada mezclado con leche materna, el cual también puedes preparárselo aguado al principio y puedes irlo espesando conforme se acostumbre a la cuchara.

- Después puedes comenzar con las papillas de frutas, verduras o carnes. 

Es importante acostumbrar a tu pequeño a consumir este tipo de alimentos ya que sus necesidades energéticas son las primeras que deberán cubrirse para que los nutrimentos de los alimentos sean aprovechados de manera correcta y cumplan en el organismo la función que va favorecer su sano crecimiento y desarrollo.

Pon atención a su evacuaciones

Al ver el pañal de tu bebé sabrás mucho sobre su digestión. Los alimentos sólidos harán que sus deshechos sean más sólidos y tengan un olor más fuerte. Posiblemente también veas pedazos de frutas o verduras sin digerir, pero es normal. Si las heces están sueltas y acuosas, probablemente su tubo digestivo esté irritado, y entonces tendrás que acudir con tu médico.

En estos primeros meses de vida, va a ser común que se encuentre con problemas digestivos como; cólicos, estreñimiento y regurgitaciones, esto se debe a que su sistema digestivo se sigue desarrollando, y es generalmente en esta etapa donde se comienzan a introducir alimentos nuevos en su dieta; no desesperes, lo más seguro es que sean momentáneos y leves, pero si notas que el llanto de tu bebé está en aumento y no se calma al pasar un poco de tiempo no dudes en consultar con su médico, ya que puede ser un error dejarlo pasar, además es tu doctor quien puede darte una dieta adecuada y procurar revisar que tu pequeño no presente ninguna reacción adversa a los alimentos que está ingiriendo como puede ser rechazo o alguna alergia.

 

Consulta a tu médico.