Es la reacción adversa que presenta el sistema inmunológico cuando entra en contacto con la proteína de la leche de vaca. Como en toda alergia, el organismo piensa que una sustancia inofensiva es en realidad una amenaza y reacciona atacando con fuerza.

La Alergia a la Proteína de la Leche de Vaca también se conoce como “Alergia a los Lácteos”, aunque en realidad este nombre es inexacto, ya que son lácteos todos los productos derivados de la leche de cualquier animal.

La APLV es la alergia más común entre los lactantes, ya que se calcula que entre el 2.5% y el 7.5% de los niños la presentan, en diferentes grados, desde el muy leve hasta el muy grave.

Debido a que una elevada cantidad de alimentos contienen leche de vaca, para los niños con APLV llevar una vida normal no es sencillo. Por este motivo, mientras más pronto puedan superarla, más pronto podrán disfrutar de los mismos alimentos que otros niños de su edad.

De manera natural, la mayoría de los niños la superan a los 5 años de edad, aunque hay casos de pequeños que la presentan hasta pasados los 10 años.

Afortunadamente, existen tratamientos que permiten acortar la duración de la APLV de manera significativa. Pregunta a tu pediatra sobre las alternativas para tu pequeño.