Es normal que los bebés tengan diarrea de vez en cuando. En la mayoría de los casos no es grave, sin embargo es importante saber qué debes hacer en esta situación y cómo prevenirla en el futuro.

Lo primero que debes hacer es diferenciar si realmente es diarrea. En los bebés recién nacidos que toman leche materna, las heces generalmente son blandas y granulosas, lo cual podría parecer diarrea. Sin embargo, la diarrea se describe como evacuaciones con mayor frecuencia de lo habitual de gran cantidad y de menor consistencia. Si tu bebé tiene diarrea, debes hablar con el pediatra para descubrir la causa.

Reconoce los signos de sensibilidad alimentaria. Si estás amamantando y el bebé tiene diarrea junto con otros síntomas como lesiones en la piel, vómito o cólicos, habla con el médico para averiguar si eliminando ciertos alimentos de tu dieta el problema se puede solucionar.

Mantente alerta ante signos de alergia alimentaria. Si notas que tu bebé tiene diarrea después de casi todas las comidas, a veces acompañada con moco y sangre, habla con el pediatra para ver si tu pequeño podría tener alergia a la proteína de la leche de vaca (aproximadamente el 3% de los bebés la tienen). Otros síntomas podrían incluir:

·       Cólicos

·       Sarpullidos

·       Vómitos

Pregunta si puedes cambiar la fórmula. Ya sea que el tracto digestivo de tu bebé sea un poco sensible o que sospeches de un caso real de alergia, consulta con su médico la fórmula que debe recibir. Por ejemplo, existen fórmulas que tienen las proteínas extensamente hidrolizadas (hipoalergénicas).

Conoce los síntomas de un virus. Muchos bebés contraen diarrea por gastroenteritis viral. Algunas señales de la presencia de un virus pueden ser:

·       Vómitos

·       Fiebre

·       Dolor abdominal

Mantén a tu bebé bien hidratado y alimentado. Si la diarrea es provocada por un virus, es importante que le repongas los líquidos, sales y minerales perdidos en cada evacuación diarreica o vómito. Consulta a tu pediatra.

Algunos consejos generales podrían ser:

·       Ofrécele más leche materna o de fórmula, ya que es importante aumentar estos líquidos.

·       No le des sólo agua o jugo de manzana, debido a que el agua no contiene suficiente sodio ni los demás minerales necesarios para reemplazar los que se perdieron durante la deshidratación. Mientras que el jugo de manzana y otras bebidas dulces solo pueden empeorar la diarrea debido a su contenido de azúcar.

·       Pregúntale a su médico si puedes darle una solución de rehidratación oral.

Sigue estos puntos para lograr que la diarrea no regrese nunca más. Si la diarrea se debe a un problema de alimentación, es importante tomar nota de todo lo que tu bebé digiere para que los médicos puedan descubrir lo que provoca la reacción. Si la diarrea es viral, las formas de prevenirla son las siguientes:

·       Lávate las manos y lava las de tu bebé. Pide que todas las personas que entren en contacto con él lo hagan.

·       Asegúrate de desinfectar los cambiadores, los juguetes y las demás superficies que toca tu bebé. Una de las mejoras formas de desinfectar estas superficies es limpiarlas con una mezcla de media taza de cloro en un litro de agua.

·       Mantén bien alimentado a tu bebe.  

Si tu bebé presenta diarrea y/o vómitos acude a tu pediatra, antes de llamar al doctor, te recomendamos leer el siguiente artículo: “La diarrea del bebé: ¿Qué preguntas debo hacer al pediatra?”