Hay tres áreas del cuerpo de tu pequeñito en que la APLV puede provocar síntomas: estómago, piel y vías respiratorias. Algunos niños los tienen en una o dos áreas otros niños y otros en las tres. La persistencia de los síntomas más graves lleva al retraso en el ritmo de crecimiento.

Además, la APLV puede derivar en un estado severo llamado anafilaxia. La anafilaxia es un trastorno que abarca problemas respiratorios, cardiovasculares, cutáneos, gastrointestinales y neurológicos. Se presenta dificultad para respirar, vómito, diarrea, urticaria, temblores e incluso convulsiones. Es la manifestación más peligrosa de cualquier alergia, incluida la APLV.

¿Qué hacer?

Si observas en tu hijo algunos o todos de los síntomas de APLV que te presentamos aquí, acude de inmediato con tu médico. Para proporcionarle al pediatra información muy detallada y precisa, puedes auxiliarte con el diario de síntomas que te ofrecemos.

Cuéntale al pediatra tus observaciones respecto a la hora y duración de los síntomas de tu pequeño, indicando si empeoran después de las comidas o en ciertos momentos del día. También infórmale sobre todos los alimentos que consume tu bebé: leche materna, fórmula o alimentos sólidos.

Síntomas

Moderados

Moderados

Gastrointestinales

Gastrointestinales

-Cólicos o dolor de estómago. Aunque los cólicos son parte común de la maduración de tu pequeño, si éstos duran varias horas y se presentan más de tres días por  semana durante más de tres semanas entonces pueden indicar APLV.

-Regurgitación frecuente.

-Diarrea con moco y sangre.

-Estreñimiento. Que tu hijo alterne periodos de estreñimiento con periodos de evacuación líquida.

 

Diarrea crónica.

-Vómito continuo.

-Rechazo permanente a los alimentos.

-Anemia.

-Sangrado intestinal.

-Colitis severa.

De la piel

De la piel

-Enrojecimiento.

-Comezón.

-Zonas de resequedad.

-Ronchas.

-Descamación.

-Dermatitis atópica severa.

De vías respiratorias

De vías respiratorias

-Escurrimiento nasal.

-Comezón en la nariz.

-Dificultad para respirar.

-Inflamación severa de la laringe.

-Dificultad para respirar

-Tos dolorosa