Alcohol

  • El consumo de alcohol en la etapa prenatal es una causa prevenible de defectos de nacimiento. El efecto más grave atribuido al consumo de alcohol en la etapa prenatal es el síndrome alcohólico fetal, una combinación de defectos físicos y mentales de nacimiento.
  • Los efectos del consumo de alcohol durante la gestación son más pronunciados en los hijos de personas alcohólicas, pero también se ha demostrado que el consumo de cantidades más bajas de alcohol durante el embarazo es problemático. 
  • Los efectos del alcohol en el bebé lactante están directamente relacionados con el consumo materno.
  • Cafeína
  • La cafeína se encuentra presente en una variedad de bebidas y alimentos. Los estudios para evaluar el riesgo de consumo de cafeína y las complicaciones en el embarazo se contraponen en sus hallazgos. Algunos autores de estudios observacionales han llegado a la conclusión de que la cafeína contribuye a la pérdida del feto, restricción del crecimiento, peso reducido al nacer, nacimiento pre-término o parto con feto muerto, pero los autores de una reseña del año 2009 llegaron a la conclusión de que no existen suficientes evidencias “a partir de ensayos controlados aleatorizados para respaldar cualquier beneficio de evitar la cafeína durante el embarazo”. 
  • Dado el potencial de complicaciones en el embarazo visto en estudios observacionales, lo prudente es aconsejar a las mujeres que limiten la ingesta de cafeína, mientras que en la lactancia, la Academia Americana de Pediatría considera que el consumo de cafeína es seguro para las mujeres en esta etapa.

  

Problemas de seguridad alimenticia
Pescados y mariscos

Los mariscos son alimentos fáciles de preparar, ricos en proteínas, vitaminas y minerales y con una cantidad relativamente baja de grasas totales y saturadas. Los pescados y mariscos también proporcionan LCPUFA, el más notable es el DHA, que cumple una función en el desarrollo del cerebro y la retina de fetos y bebés.
Los pescados y mariscos; sin embargo, también son fuentes potenciales de metilmercurio y otros contaminantes neurotóxicos. Una alta exposición de tales contaminantes durante la gestación aumenta el riesgo de neurodesarrollo subóptimo en los niños. Los niveles de contaminantes neurotóxicos en el pescado varían ampliamente entre las regiones del mundo.

Las mujeres en edad fértil deben evitar el consumo de pez espada, blanquillo camello, pez caballa y tiburón, debido a su alto contenido de metilmercurio. Además, las mujeres deben comer no más de 12 onzas (alrededor de 340 gramos) de pescados y mariscos con bajo contenido de metilmercurio a la semana tales como trucha, salmón, abadejo, bagre, atún ligero enlatado, sardinas enlatadas, camarón, cangrejo, ostras, arenque y deben limitar la ingesta de atún blanco a 6 onzas a la semana como parte del límite de 12 onzas.

Patógenos transmitidos por los alimentos
Las mujeres embarazadas se encuentran en un mayor riesgo de padecer una enfermedad transmitida por los alimentos a partir de patógenos que pueden amenazar la salud materna y fetal.

Por ejemplo, las mujeres embarazadas son más propensas a adquirir Listeriosis si se encuentran expuestas a una bacteria llamada Listeria monocytogenes, o podrían desarrollar una infección con Toxoplasma gondii debido al consumo de carne cocinada a término medio, infectada y/o debido al contacto con heces de gato contaminadas. 

Lavarse las manos de forma adecuada y el manejo apropiado de los alimentos puede reducir de gran manera el riesgo de padecer una enfermedad transmitida por los alimentos. No existen evidencias que sugieran que los alimentos orgánicos que se producen sin pesticidas o fertilizantes sintéticos, antibióticos, hormonas del crecimiento y otros fármacos ofrezcan protección completa contra los patógenos transmitidos por los alimentos.

Consulta a tu médico.