La diabetes gestacional puede afectar tu embarazo, el parto e incluso a tu bebé. Conoce los factores de riesgo de esta enfermedad y lo que puedes hacer para disminuir la posibilidad de desarrollarla. 

Aproximadamente, 15% de embarazadas de todo el mundo desarrollarán un tipo de diabetes conocida como diabetes gestacional. Si no se trata a tiempo, puede afectar tu embarazo, el parto e incluso a tu bebé. El mayor riesgo surge al tener un bebé grande, ya que aumenta la probabilidad de cesárea y lesiones durante el parto. Un estudio reciente determinó que los hijos de mamás con diabetes gestacional tienen mayor probabilidad de desarrollar diabetes más adelante.

Entonces, ¿qué puedes hacer para combatir el riesgo de diabetes tanto tuyo como de tu bebé durante el embarazo?

Conoce los factores de riesgo de la diabetes gestacional

Algunos estudios han demostrado que los siguientes factores contribuyen al riesgo de desarrollar esta enfermedad:

  • Embarazo tardío
  • Antecedentes familiares de diabetes de tipo 2
  • Sobrepeso durante el embarazo
  • Ascendencia asiática, afroamericana, indígena y latina

Si cumples con algunos de estos factores, consulta a tu médico para que te ayude a elaborar un plan que disminuya el riesgo (que incluyen las medidas descritas continuación), así como a establecer un calendario de revisiones.

Aún si estás en riesgo de sufrir diabetes gestacional, puedes tomar algunas medidas para cambiar tu estilo de vida y prevenirla. A continuación te mostramos 4 formas de prevenir la diabetes gestacional:

1. Busca llegar a un peso sano. Si bien no se recomienda bajar de peso durante el embarazo, si planeas quedar embarazada, ahora es el momento ideal para buscar un peso sano. Si tienes sobrepeso, basta con perder un par de kilos para lograr un efecto muy importante en tu salud. Tu médico puede ayudarte a bajar de peso de forma saludable.

2. Procura tener una dieta sana. Incorpora una amplia variedad de frutas, verduras y granos enteros a tu dieta y limita el consumo de grasas a 30% de calorías. Consume alimentos altos en fibra y bajos en grasas y calorías y disminuye el consumo de azúcares refinados (productos procesados hechos con harinas y azúcares añadidos), tales como los dulces. Un buen plan alimenticio puede ayudarte a prevenir niveles altos o bajos de glucosa sin dejar de brindarte los nutrientes que tu bebé necesita para crecer.

3. Cuida tus porciones. Es fácil comer por dos cuando estás embarazada: para estar en forma y mantener un crecimiento y desarrollo saludables en tu bebé, solo necesitas 340 calorías adicionales al día (equivalente a tres manzanas grandes) durante el segundo trimestre y 450 en el tercero.

4. Ponte en movimiento. El ejercicio te permite quemar glucosa y es una gran forma de mantener un nivel normal de glucemia. Intenta hacer ejercicio moderado durante 30 minutos al día idealmente todos los días. También, puedes tomar medidas simples y efectivas que harán la diferencia, como subir por las escaleras en vez del elevador o estacionarte lejos para caminar un poco más.

Si te diagnostican con diabetes gestacional a pesar de todo tu esfuerzo, el médico te recomendará pautas de alimentación y un plan de ejercicio para mantener un nivel normal de glucemia. Además, creará un plan de monitoreo para ti y tu bebé. La diabetes gestacional puede controlarse con dieta sana y ejercicio. Si no respondes al tratamiento, es posible que necesites insulina.

Después del parto, tu médico continuará monitoreando la glucemia. Casi siempre, esta se normalizará y solo necesitarás una revisión al menos cada tres años para evaluar el riesgo de diabetes.