¡Alguien que ahora tiene la fuerza física para comenzar a ir a donde quiera! Encuentra formas estimulantes de jugar con tu hijo y continúa ofreciéndole una alimentación balanceada, de esta manera fortaleces la habilidad de tu pequeño para pensar y actuar por sí mismo.

Y no te preocupes si tu bebé no está siguiendo exactamente una línea de tiempo. Quizá esté trabajando en algunos objetivos de uno o dos meses previos, o en los que vendrán próximamente. Los bebés de más edad tienen agendas muy individuales, algunas veces enfocándose tan intensamente en una nueva habilidad que otras parecen no tener cambios en varias semanas. Eso es normal.

¡Ten siempre lista la cámara! Esto es lo que quizá veas a sus 8 meses.

Cognitiva.

La vista de tu bebé ya casi está del todo madura, lo cual le permite reconocer a las personas y objetos de una habitación. También está comenzando a conocer el sonido de su nombre y quizá se anime o gire cuando lo pronuncias. Continúa experimentando con la permanencia de los objetos –que las personas y las cosas existen incluso cuando no las ve. Cuando deja caer algo fuera de su vista sabe que está ahí, y quizá intente alcanzarlo o llore por él. Cuando juegas a taparle lo ojos entiende que tu cara está detrás de tus dedos, y espera con expectación verla de nuevo. Esta impaciencia también significa que ahora tu bebé sabe que estás cerca cuando te mueves fuera de su campo visual o hacia otra habitación. Conforme su cerebro crece también comienza a entender que puede hacer que las cosas sucedan (“Si presiono este botón, ¡mi juguete favorito se iluminará!).

Motriz

Ahora que se sienta por periodos más extensos de tiempo, pronto comenzará a probar su fuerza y su balance recién descubiertos. Quizá atisbe un juguete interesante, por ejemplo, y se esfuerce para tomar una postura que le permita alcanzarlo. En esto, quizá lo más difícil para ti será resistirte a las ganas de tomar el juguete y acercárselo. Mejor intenta este juego para ambos: coloca un juguete donde pueda alcanzarlo y anímalo a que se esfuerce a alcanzarlo por sí mismo. También es probable que experimente con diferentes movimientos para rodarse y arrastrarse en tanto está listo para gatear. Está teniendo grandes avances tanto en habilidades motoras gruesas (uso de los miembros y el cuerpo) como en las habilidades finas (uso de manos). Quizá todavía utilice sus manos como guantes para acercarse las cosas, pero ahora, conforme los movimientos de su mano se vuelven más coordinados, aprenderá a levantar pequeños objetos usando su pulgar y su índice como una pinza. Esta nueva habilidad le permite sostener una variedad mucho más amplia de objetos.

Comunicación

Aun cuando no es capaz de decir una palabra, tu bebé puede ahora comunicarse de maneras bastante sofisticadas. Poniendo atención a la manera en que le hablas ha aprendido acerca del “una y una” de la conversación, esto es, que dos personas van de una a otra cuando hablan. Date cuenta de cómo balbuceará y después hará una pausa para que tomes tu turno antes de que empiece de nuevo. Para animar a tu comunicador en ciernes, háblale mucho: hazle preguntas, dile qué estás haciendo, lee libros para él, y espera a que responda. En sus balbuceos añadirá cada vez más vocales y consonantes, intentando imitar palabras reales que te oye decir. Y cuando quiera o necesite algo, quizá señale, gatee o haga un gesto hacia el objeto: otra forma de comunicarse.

Social

Tu bebé conoce a las personas familiares de su mundo muy bien y se muestra complacido cuando los ve. Esto significa que puede distinguir quién no es parte de ese círculo íntimo. Quizá reaccione con cautela o con miedo cuando se encuentra con algún desconocido, como un vecino o una nueva niñera. Esta reacción se conoce como “angustia ante los extraños”. En estas situaciones puedes ayudarlo a tranquilizarse sosteniéndolo cerca y dejando que gradualmente se sienta cómodo con la persona nueva.