Técnicamente, aún no estás embarazada, pero tener una dieta bien balanceada, que incluya ácido fólico, apoyará el desarrollo fetal adecuado de tu bebé después de que ocurra la concepción y de esta manera, le brindarás un mejor comienzo. 

¿Qué ocurre antes de la primera semana de embarazo? 

Durante la primera semana de embarazo, tu bebé es sólo un precioso brillo en tus ojos; aún no estás embarazada, pero tratas activamente de concebir. De hecho, la concepción ocurrirá en aproximadamente dos semanas.

Si te preguntas por qué las 40 semanas de embarazo empiezan ahora, es debido a que a los médicos les cuesta trabajo determinar el día exacto de la concepción, por ello, cuentan las semanas de embarazo desde el primer día del último ciclo menstrual de una mujer.

¿Qué puedes esperar durante la primera semana de embarazo? 

La semana en la cual ocurre tu periodo es cuando tu cuerpo empieza a prepararse para un posible embarazo. El revestimiento del útero se desprende. Tu cuerpo produce una hormona (FSH), la cual estimula la producción de folículos dentro de cada ovario. Cada uno de estos folículos contiene un solo óvulo, el cual madura y espera la fertilización.

Tus ovarios también producen estrógeno, el cual desencadena la ovulación o liberación del óvulo. Normalmente, la ovulación ocurre cerca de las dos semanas posteriores al primer día de tu periodo, aunque esto varía en cada mujer.

¿Qué puedes hacer para apoyar tu embarazo en la primera semana?

Antes de embarazarte, se recomienda que acudas con tu médico para hablar sobre tus planes y hacerte una revisión previa a la concepción. Esto te ayudará a determinar qué es lo que necesitas para mantenerte sana durante todo tu embarazo.

Los primeros 28 días del embarazo son muy importantes para el cerebro de tu bebé, ya que es el momento en el que los defectos cerebrales y espinales más comunes ocurren, incluyendo un desarrollo incompleto de la médula espinal y el subdesarrollo del cerebro. Es importante que comiences a tomar diariamente, complementos de ácido fólico (idealmente, antes de la concepción), que pueden prevenir en la aparición de defectos del tubo neural. Los vegetales de hoja verde, legumbres y todos los productos que contengan granos enteros, son una buena fuente de folato (la forma natural de ácido fólico en los alimentos). Puedes satisfacer tus necesidades nutricionales teniendo una dieta variada y bien balanceada. Consulta a tu médico para conocer las mejores recomendaciones de nutrición.

El tiempo es extremadamente importante cuando tratas de concebir, consulta con tu médico sobre cuáles son las recomendaciones a seguir. Trata de tener relaciones regularmente cuando estés ovulando. Si no te embarazas inmediatamente, no te preocupes; muchas parejas no logran concebir hasta después de intentar por varios ciclos. 

Para algunas parejas, este periodo de intentos puede llegar a ser estresante. Los expertos indican que, altos niveles de estrés se pueden relacionar con infertilidad. Realizar ejercicio puede ayudar a tu cuerpo a manejar las demandas físicas del embarazo más fácilmente. Recuerda consultar con tu doctor sobre el ejercicio adecuado que puedes realizar, e intégralo a tu rutina.

Consulta a tu médico de confianza para obtener mayor información relacionada a tu embarazo.