Como mamá o papá, darle a tu hijo pequeño el mejor comienzo posible en la vida, es una prioridad. Una de las mejores formas de hacerlo es brindándole una nutrición adecuada. Los niños pequeños y bebés necesitan diversos nutrientes para apoyar su sistema inmune, además de promover su desarrollo neurológico y su crecimiento. Sin embargo, proporcionarles a los niños pequeños una dieta nutricionalmente equilibrada puede ser todo un reto. En este artículo exploraremos los nutrientes esenciales que necesita tu pequeño y los niveles recomendados de cada uno. Por último, te contaremos sobre las deficiencias nutricionales más comunes, así como sus posibles consecuencias. ¡Empecemos!
Proporcionar a tus hijos una dieta completa y equilibrada desde el punto de vista nutricional puede ser un desafío. Incluso si les damos comidas y tentempiés que hemos preparado cuidadosamente, puede resultar difícil garantizar que nuestros pequeños reciban los nutrientes necesarios para favorecer su crecimiento.
A continuación, te compartimos algunas de las vitaminas y minerales importantes para apoyar su desarrollo
El hierro es esencial para el metabolismo, el desarrollo de los glóbulos rojos y el buen funcionamiento de los sistemas nervioso e inmune1. Los alimentos ricos en hierro son la carne roja, las nueces, los frijoles y similares (edamames, ejotes, soya), las frutas secas y los cereales enriquecidos2.
La deficiencia de hierro es la causa principal de anemia, que representa un importante problema de salud pública, pues afecta al 40% de los niños menores de 5 años3. Los datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (NHANES por sus siglas en inglés) revelaron que aproximadamente el 6.9% de los niños de 1 a 3 años en EUA sufría deficiencia de hierro4.
La deficiencia de hierro en los niños se manifiesta a través de síntomas como el cansancio, dificultad para ganar peso y consecuencias en el desarrollo a largo plazo3,5. Varios estudios han revelado que la deficiencia de hierro en niños y lactantes está asociada a una disminución en la función cognitiva, y a un puntaje más bajo en las pruebas de rendimiento escolar 3,5.
La vitamina A es fundamental para apoyar al sistema inmune y la vista. Los niños pequeños necesitan aproximadamente de 300 a 500 mcg equivalentes de retinol al día6. Algunas de las fuentes en las que puedes encontrar vitamina A y ofrecérsela a tu hijo incluyen lácteos, huevos, pescado, vegetales de hoja verde, frutas y verduras (naranjas, amarillas y rojas), así como ciertas vísceras6,7. Esta vitamina es también esencial para el buen funcionamiento del sistema inmune y de varios órganos importantes en el cuerpo, además del sistema reproductor y la visión6,7.
Uno de los primeros signos clínicos de la deficiencia de vitamina A es la ceguera nocturna. La OMS calcula que entre 250,000 y 500,000 niños con deficiencia de vitamina A se quedan ciegos cada año. Por último, la deficiencia de vitamina A también puede aumentar el riesgo de contraer enfermedades infecciosas8.
El zinc es esencial para la cicatrización de heridas, así como para la producción de nuevas células y enzimas9,10. También es importante para apoyar el desarrollo cerebral de tu pequeño11. Se calcula que los niños pequeños necesitan aproximadamente 2 a 3 miligramos de zinc al día12.
El zinc está presente en todas las células de tu bebé. Su cuerpo también emplea este mineral para producir ADN y proteínas12. Puedes encontrarlo en carnes, pescados, aves, mariscos (cangrejos y langostas), frijoles, nueces, cereales integrales, huevos y producto lácteos12.
Desafortunadamente, la deficiencia de zinc puede provocar problemas en el desarrollo neurológico de tu bebé11. También puede alterar su función inmunológica, haciéndolo más susceptible a infecciones13.
El calcio es necesario para tener huesos y dientes fuertes, así como para el funcionamiento de los músculos, especialmente aquellos que ayudan al latido del corazón14. Por si fuera poco, también apoya a la coagulación de la sangre. De acuerdo al NHS (National Health Service, por sus siglas en inglés), los niños pequeños necesitan aproximadamente 700 mg de calcio al día, que pueden encontrar en los productos lácteos, los vegetales de hoja verde, pescados cuyos huesos se puedan morder (como las sardinas) y alimentos fortificados14.
La vitamina D es vital para la absorción del calcio y el crecimiento óseo15. Esta puede obtenerse a través de pescados grasos, hígado, yemas de huevo, carnes rojas y alimentos fortificados15. De acuerdo a estándares internacionales y diversos estudios, los niños pequeños necesitan aproximadamente 400 UI (unidades internacionales) de vitamina D al día15,16.
El DHA# es un ácido graso muy importante que apoya el desarrollo del cerebro y el sistema nervioso de tu pequeño. Aunque el cuerpo puede producir DHA a partir del Omega-3, su conversión es limitada; por ello, es importante consumir alimentos ricos en DHA# (pescados grasos como el arenque, el salmón y las sardinas)17.
Ciertas investigaciones señalan que los niños pequeños solo ingieren un 25% de la cantidad recomendada de este ácido graso18, que podría apoyar su desarrollo cognitivo 19.
Una dieta equilibrada y variada es siempre la mejor manera de garantizar que tu pequeño reciba estos nutrientes necesarios. Recuerda incluir en su dieta los nutrientes y componentes que hemos enlistado para ayudar a su desarrollo durante esta etapa.
RKT-M-39745
¿Te sirvió este artículo? Suscríbete gratis a Club EnfaBebé y accede a más contenido útil para cuidar de tu salud y la de tu bebé durante cada etapa de su desarrollo.