Principales funciones de las vitaminas
Para tener una nutrición adecuada es necesario ingerir alimentos de los diferentes grupos, para así obtener proteínas, carbohidratos,...
Por más que queramos que nuestros hijos no sufran de malestares gastrointestinales leves, la realidad es que son una parte normal del desarrollo1. De hecho, no es raro que los padres enfrenten retos como cambio en el patrón de las evacuaciones u otros malestares digestivos con sus pequeños.
Aunque la mayoría de los casos de malestares gastrointestinales son leves y no hay de qué preocuparse, hay ocasiones en que necesitarás buscar atención médica. Como padre o madre, es importante conocer los signos y síntomas que indican un problema más grave.
En este artículo exploramos algunas de las causas más comunes de malestares gastrointestinales en los niños pequeños, qué puedes esperar cuando tu hijo tenga alguno de estos malestares y cuándo es momento de buscar la ayuda de un profesional médico.
Estos son algunos de los motivos más comunes por los que tu hijo podría tener malestares gastrointestinales:
Cuando el intestino se inflama, ocurre lo que llamamos gastroenteritis. Es una infección causada por virus como el rotavirus y el norovirus, bacterias, parásitos u otros microorganismos que pueden causar serios malestares gastrointestinales. Esto incluye síntomas como vómito, diarrea e inapetencia al infectar el aparato digestivo de los niños pequeños.2
Las alergias pueden desarrollarse a cualquier edad y los niños pequeños no son la excepción.
Aproximadamente el 20% de los casos de alergia alimentaria presentan síntomas digestivos3. Muchas veces estos se acompañan de manifestaciones en la piel, aunque esto puede variar según cada persona. En general, los síntomas digestivos son más frecuentes en la infancia, especialmente en alergias a la proteína de la leche de vaca y al huevo4.
La frecuencia con la que los bebés hacen del baño también puede variar mucho. Algunos bebés que toman leche materna pueden evacuar solo una vez por semana, y eso no es un problema siempre que sus heces sean blandas, estén comiendo bien y ganando peso.5
En los bebés que toman fórmula o inician la alimentación complementaria, lo más común es que evacúen una vez al día, aunque algunos no tienen un horario regular. Esta variedad en los hábitos es normal y puede depender de su alimentación y de la etapa de desarrollo en la que se encuentren.
Como las heces de los bebés pueden variar bastante, a veces es complicado determinar si hay algún problema.
Los síntomas del cambio en el patrón de las evacuaciones en los niños pequeños pueden incluir:
Estreñimiento
Incremento en el número de evacuaciones
Cambio en la forma y tamaño de las heces
Si tu pequeño experimenta estos cambios, puedes hacer varias cosas para ayudar. Aumentar la fibra en su dieta puede ser útil, así como darle frutas altas en fibra y vegetales, granos enteros y legumbres. Además, asegúrate de que esté bien hidratado, esto ayudará a mantener las heces suaves y fáciles de expulsar. También puedes fomentar la actividad física, ya que el ejercicio puede promover movimientos intestinales regulares.
Acude a tu médico antes de darle algún medicamento a tu hijo si identificas alguno de estos síntomas.
Los gases son otro malestar gastrointestinal común que puede causar incomodidad e inflamación en los niños pequeños. El gas es una parte normal del proceso digestivo, pero los niños pueden tragar más aire de lo normal al comer o beber, lo cual conduce a un exceso de gas en el tracto digestivo6.
Algunos alimentos también pueden ser más difíciles de digerir, lo que contribuye a la aparición de gases. Estos alimentos incluyen frijoles, brócoli, col y otras verduras crucíferas7.
Los productos lácteos también pueden causar gases, ya que algunos niños pequeños pueden tener dificultades para digerir la lactosa, el azúcar que se encuentra naturalmente en la leche. Las bebidas carbonatadas y los endulzantes artificiales también pueden causar un exceso de gas en algunos niños pequeños8.
Si tu pequeño tiene gases, puedes hacer varias cosas para ayudar8.
Animar a tu hijo a comer despacio y masticar bien su comida puede ayudar a reducir la cantidad de aire que traga al comer.
Ofrecer comidas más pequeñas con mayor frecuencia puede ayudar a reducir la inflamación e incomodidad.
Evitar alimentos que causen gases puede ser útil, así como dárselos en cantidades pequeñas para ayudar al aparato digestivo de tu pequeño a adaptarse.
El dolor de estómago es un malestar común entre los niños y puede ser causado por estreñimiento, gases o cambios en el movimiento de sus intestinos. Incluso el estrés y la ansiedad pueden conducir a la liberación de hormonas del estrés que pueden afectar al aparato digestivo y causar malestares gastrointestinales en algunos niños pequeños8.
Algunos alimentos o bebidas, como los alimentos condimentados o grasos, o las bebidas carbonatadas, pueden causar dolor estomacal en algunos niños pequeños9.
Aunque muchos casos de malestares gastrointestinales en niños pequeños son leves y pueden tratarse en casa, algunos síntomas merecen una visita al médico.
Deberías llevar a tu hijo a consulta médica si9:
Se queja de dolor abdominal intenso, o si este lo despierta.
Tiene dolor abdominal que no cede o que va y viene.
No se siente bien o tiene fiebre además de dolor.
Indica que el dolor empeora al moverse.
Tiene diarrea o vómito que no desaparece.
Pierde peso o presenta dolor que afecta sus niveles de energía.
Si tu pequeño presenta malestares gastrointestinales, vigila atentamente sus síntomas, es importante buscar atención médica si persisten o empeoran. Al trabajar con tu médico, puedes ayudar a determinar la causa subyacente de los síntomas y actuar para atender la incomodidad de tu pequeño y promover su recuperación.
También es muy importante hablar de la prevención para evitar enfermedades gastrointestinales. Algunas medidas sencillas pueden hacer una gran diferencia10:
Evitar comer en la calle
Lavarse las manos antes de comer y después de ir al baño
Hervir o desinfectar el agua
Lavar y desinfectar frutas y verduras
Preparar bien los alimentos
En caso de diarrea o vómito, es fundamental ofrecer suero de rehidratación para prevenir la deshidratación.
Aunque la dieta de tu hijo idealmente debe proporcionarle todos los nutrientes esenciales que necesita, asegurarte de que obtenga las cantidades correctas puede ser un desafío.
Si quieres consejos para apoyar la nutrición del pequeño o ideas para preparar comidas balanceadas, estamos aquí para ayudarte.
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Referencias