Pruebas en recién nacidos
El nacimiento de un bebé trae mucha alegría y también muchas dudas. Durante sus primeros días de vida,...
¡Al fin! Tu bebé y tú están en casa, algo que habías esperado largo tiempo. Ahora las cosas han cambiado, y seguirán cambiando, y muchas de tus actividades cotidianas no volverán a ser las mismas con todo lo que implica la crianza de un pequeño feliz y sano. Empiezan los horarios, se establecen las rutinas.
¿Y qué es esto de las rutinas para recién nacidos? Pues bien, tu bebé acaba de nacer y se está adaptando al mundo. Él no está familiarizado con dormir, bañarse, comer y no distingue la noche del día.
Establecer una rutina es fundamental, te servirá a ti para tener orden con tu bebé en sus primeros meses de vida y a él le ayudará a desarrollar hábitos.1
Es el establecimiento de patrones para que tu bebé empiece a conciliar el sueño, creando así un buen hábito. La rutina tiene que ser placentera y consistente. Esta puede cambiar de acuerdo con la edad de tu bebé. Es importante mantener la habitación a oscuras, poco ruido y el ambiente calmado.
Elegir uno o dos lugares cómodos para amamantar, como un sofá o la cama con buen apoyo, puede facilitar la rutina y permitirte descansar mientras tu bebé se alimenta, aunque la AAP (Academia Americana de Pediatría) recomienda que el bebé duerma cerca, pero en una superficie separada por seguridad. Mantén a la mano lo esencial como pañales, trapitos y agua, e incluso juguetes para otros niños, para evitar interrupciones. No necesitas un espacio especial, pero planear lo que puedas necesitar hará más fácil la lactancia en los primeros días.
Ser consistente te ayudará a establecer una rutina.
La lactancia materna exclusiva debe ser a libre demanda, mientras que la alimentación con fórmula exclusiva o mixta debe manejarse con indicaciones del pediatra.
No es necesario bañar a tu recién nacido todos los días; con unas tres veces por semana es suficiente para mantenerlo limpio sin resecar su piel. Al principio, basta con baños de esponja hasta que el cordón umbilical caiga y cicatrice. Después, podrás meterlo al agua con suavidad y en baños cortitos. Si se incomoda, puedes volver a la esponja unos días más.
Tu bebé te irá mostrando cuándo está listo para disfrutar del baño.
Se trata de la repetición de sesiones de estimulación que ayuden a su desarrollo, así como promover la interacción mamá-bebé por medio del contacto con el mundo que le rodea. Los ejercicios van a cambiar conforme el bebé crece y tenga mejor psicomotricidad y conocimiento del entorno.
Ejercicios de estimulación para tu bebé:
Para establecer rutinas, intenta hacer lo mismo, en el mismo horario, todos los días. Con el tiempo tu pequeño irá adquiriendo patrones regulares sobre sus necesidades básicas.
Algunas actividades para conseguir esta regularidad para dormir a tu bebé, puedes aplicarlas todas o alguna combinación de estas:
La repetición fomenta el aprendizaje en tu bebé. Una vez que tu pequeño reconozca estas conexiones comenzará a sentir sueño cuando sea la hora que estableciste.
Los recién nacidos deben dormir entre 10 y 18 horas por día. Algunas señales de que tu bebé está sintiendo sueño son:
Cuando tu bebé ya esté con sueño, pero todavía despierto, acuéstalo para que se acostumbre a la cama y empiece a dormirse por sí mismo.
Recuerda que, en esta etapa, tu bebé no distingue entre el día y la noche. Puedes ayudarlo siguiendo los siguientes consejos:
Si mantienes esta rutina, tu bebé se acostumbrará a ella e irá a dormir por sí mismo.
Para los 9 meses, si no es que antes, la mayoría de los bebés normalmente tienen algunos despertares breves, sin necesidad de una alimentación nocturna, sin embargo, esto puede ser variable dependiendo de cada bebé pues algunos continuarán despertando por la noche para alimentarse. Con el tiempo, aprenderán a auto calmarse y volver a dormir.
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