Comenzar el embarazo con un aumento de peso saludable de manera apropiada por lo general se traduce en un menor riesgo de complicaciones para la madre y el bebé; sin embargo, las mujeres que tratan de perder peso antes de la concepción deberán detenerse una vez que se encuentren embarazadas.

Las recomendaciones de aumento de peso y el monitoreo del mismo durante el embarazo varían alrededor del mundo.

Una mujer bien alimentada durante la gestación acumula parte de las reservas necesarias para iniciar la lactancia. Pero una mujer desnutrida, con reservas nutricionales escasas y alimentación insuficiente, produce la leche a expensas de sus propias reservas, lo cual resulta injusto porque ocasiona desgaste físico y el deterioro de su estado de salud y nutrición.

Esta situación se agrava aún más cuando se dan ciclos continuos de gestación y lactancia, es decir, cuando el intervalo entre dos embarazos es menor de dos años.

Las mujeres con bajo peso deben esforzarse para subir unos kilitos cerca del tope del rango, mientras que las mujeres con un peso ideal pueden beneficiarse con un aumento de peso cerca del extremo inferior del rango.

La consulta de expertos sobre los requerimientos energéticos humanos recomendó que las mujeres que amamantan y se encuentran bien alimentadas, deben consumir una cantidad adicional de 505 kcal/d durante los primeros 6 meses de lactancia. Las mujeres desnutridas deberían consumir aproximadamente 675 kcal/d más.

También recomendaron que las mujeres en el rango de peso normal deben consumir 330 calorías más al día durante los primeros seis meses después del parto y 400 calorías más al día del mes 6 al 12 de la vida del pequeño. Las mujeres con sobrepeso y obesidad y las que aumentaron demasiado de peso durante el embarazo no deben consumir energía adicional.

Las investigaciones indican que una vez que se ha establecido la lactancia, las mujeres con un rango de peso ideal, que amamantan, pueden restringir su ingesta a 500 kilocalorías por día y hacer ejercicio para promover la pérdida de peso sin afectar el crecimiento del bebé.

Recuerda que antes de tomar cualquier decisión en tu nutrición, tienes que consultar a tu médico.

Consulta a tu médico.